Grammys 2007 y jazz
11/02/2008
Anoche se dieron a conocer los premios musicales Grammy, un acontecimiento al que la industria musical anglosajona concede mucha importancia y que tiene un hermano pobre y ridículo, los llamados Grammy latinos, que hacen que los periódicos españoles saquen a la superficie cierto patriotismo semejante al que simulan cuando Fernando Alonso gana una carrera o un campeonato del mundo de F1.
A mí los premios Grammy me importan una mierda, pero siempre tengo curiosidad por ver a quién han premiado dentro de las categorías relacionadas con la música jazz, que es la que escucho mayormente, porque supuestamente reflejan a los mejores discos publicados durante la temporada pasada.
Aquí está la lista completa de ganadores (son los que están escritos en amarillo, los candidatos están en negro), y aquí también:
Mejor disco de jazz contemporáneo: Herbie Hancock por River: the Joni Letters. Estaba cantado que se lo iban a dar a Hancock por una continuación, brillante, de lo que fue su penúltimo disco, Possibilities. En el fondo no es más que un disco de duetos hecho por gente muy buena. Yo le tengo manía a este pianista, lo considero el eslabón débil del segundo quinteto de Miles Davis, y lo que hizo después de la disolución de aquel quinteto no me gusta nada, ni siquiera cuando se unió a Shorter, Carter y Williams con otro trompetista para aprovechar el talento y la nostalgia que dejó Miles. En fin, qué le vamos a hacer. Yo se lo hubiera dado a Eldar por su Re-Imagnation. Es un pianista como Hancock, mucho más joven, innovador y, en mi opinión, mejor que este tipo.
Mejor disco de jazz vocal: Patti Austin por Avant Gershwin. ¡Anda ya! Este disco no es más que el enésimo disco de una cantante de jazz interpretando algunos clásicos de los más clásicos de los clásicos que hay en el jazz. Lo bueno de esta clase de discos es que las canciones de Gershwin son tan buenas que ni siquiera Ana Belén podría hacer algo malo con ellas. Es un disco corrientito, correcto, de esos que te bajas de internet, lo escuchas dos veces y lo borras del disco duro, que fue, por cierto, lo que hice yo. Que no se lo hayan dado a Kurt Elling, que con su último disco ha ganado casi todos los premios relacionados con el jazz que dan en Estados Unidos, es casi insultante para este gran músico.
Mejor solo de jazz instrumental: Michael Brecker, por Anagram, del disco Pilgrimage. Lo de los solos y el jazz es cuestión de gustos. Brecker es bueno, pero Terence Blanchard, que ha hecho un disco que a mí me resulta pesadito y que no me gusta, A Tale Of God’s Will (A Requiem For Katrina), me gusta más.
Mejor disco de jazz instrumental: Michael Brecker por Pilgrimage. La cosa estaba entre éste y el Line by Line de John Patitucci, y como cualquiera de los dos se lo merecía, me parece un premio bien dado.
Mejor disco de jazz gran grupo o banda: A Tale Of God’s Will (A Requiem For Katrina), de Terence Blanchard. Ya he dicho que a mí no me gusta este disco. No dudo que tiene cierta calidad, pero estoy seguro que la baza del homenaje a las víctimas del huracán Katrina le ha beneficiado a la hora de llevarse el premio. A mí las big bands y los grupos de jazz con más de cinco o seis miembros no me interesan demasiado. De todos los candidatos, el único disco que había escuchado era el de Blanchard, así que no puedo decir si era el mejor de ellos.
La categoría de jazz latino no la sigo, no es una música que me guste.
Por cierto, que a Hancock le han dado también el premio a mejor disco del año. De entre los candidatos, yo se lo habría dado al de Foo Fighters, que me gustan mucho y han hecho el que tal vez sea su mejor disco desde el primero que perpetraron hace ya demasiados añitos.
En la lista de los candidatos he echado de menos a algunos discos y algunos músicos, y pienso que uno de los afortunados premiados jamás hubiera merecido un premio por su trabajo. Es lo que tiene esto de dar premios, sólo están contentos quienes los ganan y sus familiares, y a veces ni siquiera éstos.